Hermanas Misioneras ¿Qué te hizo decidir a servir?

Sister Missionaries Serving“Mi bendición patriarcal habla de mí cumpliendo una misión de tiempo completo. Después de graduarme de Ricks College, que cumplió 21 años, y yo no estaba saliendo con nadie en ese momento. Yo sabía lo que dijo mi bendición, pero sentía que todavía debo orar sobre el asunto. Se tomó unos meses antes de que yo recibí mi respuesta. Fue durante mi estudio de las Escrituras. Yo sabía que se supone que debo servir, y yo tenía el deseo de servir. Me sentí muy afortunada de tener el evangelio. Me sentía en deuda con el Señor.” JoLynn Hansen, Misión Texas, Houston East

“Al crecer siempre sentí que me iba a ir a una misión y tenía el deseo de ir. Cuando mi cumpleaños número 21 se acercaba oré acerca de ello y sentí la impresión de no ir. Me sorprendió y estaba frustrada de que mis deseos justos se estaban cumpliendo con una respuesta que yo no quería. Alrededor de 6 meses después de entonces yo sentía la necesidad de “Ir e ir ahora.” Lucharon los sentimientos durante unos tres meses hasta que finalmente habló con el obispo. Siempre he tenido la sensación de que Dios me pide que vaya cuando no era fácil para mí ir, cuando finalmente se había aceptado en el programa de escuela que yo quería y cuando por fin sintió que las cosas iban “perfectamente” en mi vida. Estoy tan contento de haber escuchado – a pesar de que era difícil. Mi misión ha bendecido mi vida y siga bendiciendo a mí y a mi futura prosperidad para siempre, lo sé.” Emily Craghead, Misión Arizona Tucson

“Cuando tenía unos 12 años, otra hermana de mi barrio de origen fue en una misión y yo pensaba que era un gran ejemplo. Desde ese momento supe que quería ir. Mi bendición patriarcal también confirmó esta decisión.” Laura Daniels, Misión Argentina Neuquen

“Mi familia es todo para mí, y es una gran bendición saber que tengo la oportunidad de estar con ellos por toda la eternidad, y yo quería que más de la gente sepa de esta oportunidad que nuestro Padre Celestial nos ha dado.” Jessica Rex, Misión Arizona Tucson

“Siempre había pensado que sería realmente fantástico para ir en una misión, pero nunca pensé muy en serio hasta que un día durante un grupo de estudio en la Universidad Brigham Young. Estábamos estudiando para un examen final y una de las chicas en el grupo había cumplido una misión. Le pregunté a algunas preguntas acerca de su misión, y lo único que yo recuerdo que haya dicho es que fue la mejor decisión que ella había hecho. Inmediatamente sentí la fuerte impresión de que tenía que tomar esa decisión por mí mismo. Oré al respecto poco después de esta sesión del grupo de estudio y se sentía con tanta fuerza que necesitaba cumplir una misión. NUNCA he arrepentido de mi decisión de servir en una misión. Se ha bendecido mi vida en formas que nunca hubiera imaginado. Lo haría todo de nuevo, y tengo la esperanza de hacerlo otra vez un día, cuando puedo.” Katie Gividen, Misión Russia Rostov-na-Dony

“El espíritu me molestaba durante muchos años hasta que finalmente cedió a los 23 años.” Kristin Wardle Sokol, Misión Nueva York Utica

“Dios. Yo no tenía intención de ir, pero durante un ayuno buscando dirección en mi vida, tenía una impresión distinta de servir. Y así lo hice. Estoy tan contenta de haberlo hecho.” Patti Rokus, Misión Centro de Visitantes en la Plaza del Templo Salt Lake

“Cuando tenía 19 años, yo conocía algunos misioneros que estaban simplemente impresionante. Mi padre había servido una misión, y yo tengo una tía que sirvió. Los misioneros tuvieron una luz y la vida en ellos era tan contagiosa, y yo quería eso, y quería compartirlo. Una de las mayores razones por las que decidió servir eran algunas estadísticas que escuché acerca de los ex misioneros y sus hijos que se casaron en el templo. Dijeron que si el padre era un ex misionero, alrededor de dos tercios de los hijos se casaron en el templo, pero si la madre y el padre eran ex misioneros, saltó a más del 90%. Pensé que no había mayor bendición que podía darle a mi futuro (y ahora actual) los niños, que el impulso adicional a matrimonio en el templo! Ahora bien, esto no quiere decir que si no sirven sus hijos no se casarán en el templo, pero para mí, fue un impulso y una bendición! Yo tenía el deseo, y el Señor me ha bendecido con la capacidad de servir en una misión, y yo no podría estar más agradecida por eso!” Wendi Condie, Misión Montana Billings

¿Cuáles son sus pensamientos? Si usted es una ex misionera, por qué decidiste ir? Por favor, comparta sus comentarios.

1 reply
  1. Jenfer Wendy Barzola Cheglio
    Jenfer Wendy Barzola Cheglio says:

    Hola, no soy una ex misionera aun, pero en un mes saldre a la mision y tambien quiero compartir con ustedes el motivo por el cual kiero servir en una mision. Hace un año y cuatro meses me Bautice y fui muy feliz al decidir seguir a cristo. No hay mayor alegria en mi corazon el saber que mi padre celestial me envio aqui para testificar a todos que es el unico por el cual podemos ser salvos. Mis familia aun no es miembro, pero tengo fé en ke Dios me bendecira con lo que deseo por mi familia. Quiero ke todos sepan que Dios pone su brazo descubierto para ayudarnos y que el evangelio de jesucristo se restauró en la actualidad para vivir eternamente feliz.

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